Tema por defecto
Moniciones dominicales

Portada
NOVEDADES PORTADA
La Parroquia
Noticias de aquí
Biblia
Formación
Cáritas
Catequesis
Decálogos
Horarios
Liturgia
Moniciones dominicales
 Moniciones Ciclo A
 Moniciones Ciclo B
 Moniciones Ciclo C
Homilias de domingo
Oraciones
Sacramentos
Club Juvenil Luz Viva
Nuestra titular
Articulos de interés
Enlaces

Pude verse uno de los cálices y una de las patenas de nuestra parroquia, objetos sagrados, con los que ofrecemos el pan y el vino en la Misa, y que, con la consagración, se convierten en el Cuerpo y Sangre del Señor, que después comulgamos.
 
Para recibir por email las novedades que se publiquen en nuestra página rellene los siguientes datos:
Nombre y apellidos:
Ciudad y país:
Email:
Deseo recibir:
 Noticias:   
 Páginas:   
 Álbum:     
 

Escriba la palabra de la imagen que aparece arriba
Recargar imagen

 


DOMINGO VIII DEL TIEMPO ORDINARIO, CICLO A

1. MONICION DE ENTRADA

En este día, que es domingo, y siempre pongámonos en manos de nuestro Padre Dios. Él es nuestro refugio, nuestra luz y nuestra fortaleza. Pongamos en sus manos nuestras personas, nuestras ocupaciones y también nuestras preocupaciones.  Con gozo nos hemos reunido en torno al altar para agradecer a Dios que siempre nos da lo que necesitamos. Agradecidos, pues, por el amor que nos tiene y deseosos de compartir los dones que Él nos ofrece, iniciamos esta celebración eucarística.

2. ACTO PENITENCIAL

  • Porque hay momentos, en los que sin razón nos sentimos abandonados de Dios: Señor, ten piedad.

  • Porque con frecuencia juzgamos a los demás y no somos comprensivos: Cristo, ten piedad.

  • Porque no sabemos valorar ni agradecer el amor que Dios nos tiene: Señor, ten piedad.

3. MONICION A LAS LECTURAS

Las lecturas de este domingo nos enseñan que Dios es amor y que siente por nosotros un amor tan entrañable que siempre se preocupa por nuestro bienestar. A veces no lo sentiremos o no lo comprenderemos, pero no por ello deja de ser una realidad. El pleno convencimiento de que Dios nos ama a todos, siempre con ternura y misericordia, ha de impulsarnos a tener una plena confianza en Él, a ser fieles y no juzgar nunca a nuestro prójimo. Escuchemos con atención.

4. ORACÓN DE LOS FIELES

  • Pidamos al Señor, presente en su Iglesia, que la vivifique y la haga agradable a sus ojos, para que pueda alabarlo con los ángeles del cielo: Roguemos al Señor

  • Oremos por los que tienen autoridad en el mundo: que su gobierno sea justo para la tranquilidad de la Iglesia y el bienestar de todos los pueblos: Roguemos al Señor.

  • Oremos por los que viven lejos de su hogar, por los que están de viaje y por los que se encuentran en peligro, para que Dios les envíe sus ángeles y los proteja de todo mal: Roguemos al Señor.

  • Oremos por nuestros bienhechores y por cantas persona han colaborada en nuestra formación cristiana, para que Dios se lo haya premiado; Roguemos al Señor.

  • Oremos por el pueblo aquí reunido, para que el Señor perdone nuestras culpas, nos revele su luz y nos conceda proclamar con valentía el nombre de su Hijo: Roguemos al Señor.

5. PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS

Presentamos el pan y el vino para el sacrificio eucarístico. Bajo las apariencias de este pan y de este vino, Cristo se hará presente sobre el altar en el momento de la consagración. Ofrezcamos a Dios lo que somos y tenemos. Él con su infinito amor nos convertirá en ofrenda agradable a sus ojos..

6. ORACION DESPUÉS DE LA COMUNIÓN 

 No hay caminos en mi vida, Señor;
apenas sendero,
que hoy abro y mañana desaparecen.
¿Eres quien ha extendido
a lo largo de mi vida un camino?
¿Cuál es el mío? 
Si Tú me lo has dado,
me pertenece.
¿Dónde me lleva?

Si Tú lo has trazado,
quiero saber la meta.


Señor, yo busco tu camino (sólo uno),
y me fío de tu Palabra.
Dame fuerza, tesón a cada paso
para caminar contigo.


Yo busco ahora un camino, Señor.
Tú, que eres Camino,
da luz verde a mi vida,
pues a abrir camino Tú me llamas. 



NOTICIAS

SANTORAL PARA HOY
En la puerta del sagrario de la iglesia, además de los ángeles, junto a Cristo clavado en la cruz, están las figuras de la Virgen y de San Juan. La Eucaristía se reserva en este sagrario, cuando hay culto en el templo. En esos momentos, Cristo muerto y resucitado está presente en él.