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Oraciones - Cuatro formas de orar

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Al contemplar la firma de la Beata María de Jesús, conviene saber que Santa Teresa admiraba el talento de de su hija María de Jesús, a la que consultaba asuntos de importancia. La Beata, por obediencia, contestaba y la Santa quedaba admirada. En una de estas ocasiones, la llamó “mi letradillo”.
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CUATRO FORMAS DE ORAR

La Oración es la expresión de nuestro amor a Dios, basada en nuestra fe y confianza en El.

Hay cuartro formas de hacer oración. Las cuatro son maravillosas, porque la oración es el arma más poderosa que posee la humanidad, capaz de llenarnos del amor, gozo y paz del Señor. Las cuatro formas se pueden hacer a la vez, o dos de ellas… aquí las exponemos por separado por motivos de comprensión.

1- Oración Vocal: Andando:

Consiste en orar con la boca, rezando un Salmo o el Padrenuestro, por ejemplo, o pidiendo a Dios algo, o dandole gracias, o alabandolo con palabras bellas, o pidiéndole perdón…

Es una oración maravillosa, como lo es toda oración, pero es como ir andando hacia Dios… toma tiempo y esfuerzo.

Es la oración del leproso, "si quieres, puedes limpiarme", de Mc.1, con la maravillosa obtención inmediata de su sanación física. O la de Bartimeo, "Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mi", de Mc.10, con su inmediata curación de su ceguera… Las dos son "Oraciones Vocales", pero también oraciones de "Unión con Dios", como veremos.

2- Meditación: En Bicicleta:

Es la misma, pero meditando en lo que se dice. Por ejemplo: ¿Qué quiere decir que Dios es mi Padre?… ¿Cómo puedo vivir esta maravilla en mi vida ordinaria?… ¿Cómo arrepentirme bien?… ¿Porqué le doy gracias a Dios, y cual es la mejor forma de alabarlo?…

Es una forma de orar que acerca a Dios con más rapidez, es como ir en bicicleta… ¡meditando en lo que uno dice!, tanto al rezar un Salmo, o el Rosario, o la Santa Misa… Todas las oraciones se pueden hacer de una de estas cuatro formas, o de las cuatro formas a la vez.

La mayoría de la Biblia es meditación, es la Palabra de Dios, enseñándonos sus atributos, lo que es la vida, lo que debemos creer y hacer y orar y recibir… ¡es meditación!, por eso, debemos leer la Biblia orando, meditando en su contenido.

3- Contemplación: En Carro:

Es una forma preferida de los Santos, y no es difícil, es fácil, es como ir en Carro, uno va más rápido a Dios, y con menos esfuerzo.

"Contemplar" quiere decir "mirar"… y eso es todo lo que hay que hacer: Colocarse con la imaginación en el Calvario o en Belén, y mirar, contemplar… nada más!… Aquí no hay que decir ninguna palabra, ni pensar en nada, ni meditar… solo mirar, como hacía María, la hermana de Lázaro, con Jesús, en Lucas 10:39. Y Jesús dijo sobre ella: "María ha escogido la mejor parte, que no le será arrebatada" (Luc.10:42).

"Escuchar" al Señor es muy importante. La oración más frecuente de los judíos es le "Shema" de Deuteronomio 6:4-5. Es como el Padrenuestro para los cristianos… y Shema quiere decir "escucha"; es la primera palabra de la oración,  la misma con la que Jesús contestó al escriba cuando le preguntó, ¿Cual es el primero de todos los mandamientos?  Jesús le contestó empezando con "Escucha, Israel…" Marcos 12:28-30.

En el Rosario, por ejemplo: Contemplar el Misterio mientras uno repite las oraciones, rezarlo sentadito con la imaginación en Getsemaní, o en Belén, o en la Ascensión

Santa Teresa explica que el gran problema de la contemplación es que la imaginación vuela en seguida a otras cosas, empieza a imaginar cosas distintas. ¡Hay que sujetarla!… y una forma de hacerlo es decir las oraciones del Misterio, pero siempre sentadito junto a Jesús o María, contemplándolos, mirándolos en el respectivo Misterio…, y la oración vocal sirve como de freno para "sujetar la imaginación" en el Misterio, y escuchar lo que nos dice Jesús...

En la Santa Misa, muchos la contemplan, poniéndose con la imaginación en el Calvario durante la Misa…: y verlo, mirarlo, contemplarlo a lo largo de la Misa…; y en esta contemplación no hay que meditar en nada, solo mirar a Jesús en alguna escena de la Pasión…; las distintas oraciones o lecturas o sermón de la Misa sirven para "sujetar la imaginación" y escuchar a Jesús...

4- Oración de "Unión con Dios": En Avión:

Esta es la forma más sublime de orar, la más fácil, y la que menos hacemos. Pero es como ir en Avión, aquí uno va bien rápido a Dios, tranquilito, sin tener que manejar el avión… y hasta recibiendo las comidas sabrosas del avión, que en la oración de Unión con Dios son los arrobos místicos, o visiones celestiales, o éxtasis…

Aquí no hay que decir palabras, ni pensar o meditar, ni siquiera usar la imaginación… solo Unión con Dios… nada mas ponerse en la presencia de Dios, diciendo una palabra sencilla, por ejemplo "Dios", o "pecado"… y no pensar nada, ni decir nada, ni imaginar nada… nada más estar con Dios… ¡y eso es todo!… De lo sencilla que es, uno no se lo puede creer, pero ¡eso es todo!.

Es la oración que hacía Jesús cuando oraba, la que hacía la Virgen cuando se le apareció el Angel Gabriel, la que hacían Abraham y Moisés cuando el Señor les habló… ¡nada más estar con Dios!, y dejar que Dios lo haga todo, y diga todo… Yo sólo ¡estar son El!…

Esta es la forma bendita de hacer oración sin cesar, cada minuto del día, cuando uno se acostumbra a estar de continuo en la presencia de Dios…

Cuando se rezan los Salmos, o el Rosario, o la Santa Misa, son oportunidades especiales de oración…; son los momentos más oportunos para vivir en Unión con Dios, y las distintas oraciones vocales o cánticos religiosos sirven para mantener esta nuestra Unión con Dios, que luego debe de alargarse en cada minuto de la vida… En los dolores o gozos, siempre estar en Unión con Dios, nada más que ¡estar con Dios!… sin pedir nada, solo "confiar en Dios en todo, y alabarlo y bendecirlo, en cada momento del día o de la noche!.

 

La oración es amor, es la expresión de nuestro amor y confianza en Dios, hablar con Dios y escuchar su contestación… Solemos orar cuando no podemos más…, pero la oración debe ser el respirar de nuestra vida espiritual, los latidos continuos de nuestra alma… Y la forma más fácil e importante de orar es ¡estar con Dios!, escucharlo, dejar que El nos guíe, que El lo haga todo…

… Confiar en Dios, tener fe incondicional en El, es la base del amor, de la oración… Nosotros nada más que confiar en el Dios maravilloso y grandioso que está siempre con nosotros, ¡en nosotros! Confiar en el padre, tener fe incondicional en él, es la base para amarlo y la mejor forma de hacerlo.

… Y entonces sí, la oración es el hilo fino que mueve el brazo poderoso de Dios, capaz de llenarnos del gozo, amor y paz que El sólo puede dar… quien tiene a Dios, nada le falta, ¡solo Dios basta!, decía mi amiga Santa Teresa. ¡Alabado sea el Señor!

Por cierto que el mensaje de cada página de la Biblia se resume en tres palabras: "Confía en Dios", en el antiguo Testamento, o "Fe en Cristo" en el Nuevo, que es casi lo mismo… Son las mismas palabras que resumen los mensajes de la Divina Misericordia: "Jesús, en Ti Confío".

 

                                                  biblia.com/oracion/formas.htm – 9k



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Benedicto XVI es el sucesor de San Pedro y, por ello, Vicario de Cristo en la tierra. El amor a Cristo y a la Iglesia no pueden darse sin amor afectivo y efectivo al Papa de cada momento histórico. Queremos vivir la plena comunión con el Santo Padre.